La arquitecta de infraestructuras para servicios aeroportuarios | ADRIANA HERMIDA

BIOGRAFIA Y ENTREVISTA

Arquitecta con experiencia en la restauración de patrimonio arquitectónico en Argentina que actualmente centra su actividad en el diseño, puesta en valor y gestión de proyectos complejos para servicios aeroportuarios y en el desarrollo del departamento de infraestructuras. Adriana Fernanda Hermida se presenta como “arquitecta y mamá”, es hija de un ingeniero mecánico graduado en la UTN, argentino hijo de españoles gallegos y de una italiana que al llegar a Buenos Aires como inmigrante se ve obligada a trabajar desde adolescente. De ellos hereda su sentido de responsabilidad, compromiso y profesionalismo basados en los valores y en la cultura del trabajo y la humanidad.  Se formó en un colegio de religiosas de la orden franciscana obteniendo su primer diploma en docencia y teniendo claro que elegiría la carrera de arquitectura para seguir sus estudios. Alentada por su madre se inscribe en la universidad mientras su padre conservaba ciertas reservas por la duración de la carrera y las presiones a las cuales se vería sometida.  Apasionada por la carrera, se gradúa en 7 años en la Universidad de Buenos Aires, FADU, contrastando los temores de su familia y logrando entablar relaciones personales que en muchos casos perduran hasta la actualidad compartiendo igual pasión por la profesión. Sucesivamente obtiene un postgrado en Gestión de Proyectos en la Universidad del Cema, UCEMA.

Obtiene su primer empleo en un local de familia que le permite costear sus estudios. Luego se une a otros universitarios como empleada de una empresa de relevamiento catastral. Fiel a sus modelos familiares, con sacrificio y en forma paulatina, obtiene encargues cada vez más importantes, desde el diseño de stands a proyectos de marketing y finalmente en el campo más anhelado: la restauración arquitectónica. En primera instancia trabaja en México, desarrollando proyectos urbanísticos para Guanajuato y Nayarit. Esa experiencia le permitió volver a Argentina para trabajar en restauración en  proyectos de gran repercusión: la restauración de las Ruinas Jesuíticas de San Ignacio y la puesta en valor de la fachada integral del Palacio San Martín de la Cancillería en Buenos Aires para los que  trabaja con los arquitectos Marcelo Magadán y José Belziti entre los años 2004 y 2008. Se desempeña en la dirección de obras para la restauración del Portal Lateral Este del Templo Principal en las Ruinas de San Ignacio, San Ignacio Miní en Misiones,  Argentina. Se hace cargo del análisis previo de patologías, propuestas de intervención, cómputo y presupuesto, manejo de proveedores y gremios, documentación de obra, dirección de obra y exposición de trabajos en Congreso Internacional de las Ruinas Jesuiticas – World Monuments Found. Se ocupa de la Restauración de las fachadas del Palacio San Martín – ex Palacio Anchorena, Cancilleria, de la restauración de interiores de la embajada de Brasil, ex Residencia Pereda, de una prueba piloto para el Museo de los Inmigrantes. Interviene en las mismas tarea ocupándose del proceso completo, incluyendo la previsión de tareas y asignación de equipos operativos, control de stock en depósito hasta la redacción de informes de los trabajos finalmente ejecutados.  

Luego de intentar la continuación en el sector de la restauración y buscando asentarse laboralmente se concreta su asunción en la empresa Aeropuertos Argentina 2000 donde durante 6 años se desempeña sobre todo, en dirección de obras. Participa en la obra de las terminales A, B y C en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y una serie de obras en el Aeroparque Jorge Newbery interviniendo una superficie total de 140.000 m2 y desarrollando tareas de gerenciamiento de proyecto, diseño, dirección de obra húmeda y seca, certificaciones, documentación de obra, cómputo y presupuesto, manejo de proveedores y gremios. En julio del año 2013 ingresa en la empresa Intercargo donde actualmente dirige la agenda de infraestructuras en cada uno de los aeropuertos del país donde prestan servicio con el objetivo de detectar la necesidad edilicia, coordinar con el usuario las funciones a cubrir, organizar el equipo de trabajo y priorizar las inversiones a ejecutar. Se ocupa de la gestión de las obras, del desarrollo y gerenciamiento de nuevos proyectos en todos los aeropuertos del país y optimización de edificios existentes. Entre las últimas caben mencionar el galpón de Ushuaia, el comedor en hangares Ezeiza, la nueva ala en Rosario. Desde su cargo como Jefa de Infraestructuras, la arquitecta Hermida hoy en día tiene bajo su responsabilidad el desarrollo del departamento – inexistente hasta su llegada a la empresa, encargándose de la supervisión de los 24.372 m2 construidos, distribuidos en los aeropuertos de Buenos Aires, Salta, Córdoba, Tucumán, Ushuaia, Mendoza, Bariloche, Neuquén, Comodoro Rivadavia, Iguazú. Su  labor cubrió la coordinación con entidades como ORSNA, AA2000, ARSA. Su desafío se amplió al tener que implementar los lineamientos para la ejecución de obras. En noviembre del 2019, como corolario de esto, se ocupa de la redacción de normas y procedimientos para la contratación y ejecución de obras como protocolo que, al haber sido aprobado por el directorio se pone en práctica para impulsar el desarrollo de la empresa. (“Manual de Normas y Procedimientos para Obras de Infraestructura”).  Carismática líder, inagotable, enérgica y perseverante, dispuesta a afrontar nuevas misiones, se proyecta hacia un futuro donde poder ir incrementando permanentemente su grado de aporte en forma transversal y en nuevos contextos.

Palacio San Martín, Cancillería de la Nación, Buenos Aires, Argentina

Museo de los Inmigrantes, Buenos Aires, Argentina

Ruinas de San Ignacio, Misiones, Argentina

Arquitectura Industrial en Argentina. Obras de Infraestructura en Buenos Aires, Tierra del Fuego y Mendoza

Casa Arbol | Casa Olivos | Casa Habano | Adriana Sierchuk y Gabriela Barrionuevo Arquitectas

Entrevista a la arquitecta

Realizada con la colaboración de su socia y amiga, la arquitecta Gabriela Barrionuevo

– ¿Gabriela, qué importancia revestía para Adriana el análisis y la investigación al momento de encarar un nuevo proyecto?
– Adriana era una incansable investigadora del mundo del diseño en todas sus facetas, Arquitectura, Fotografia, Arte, Cine..
–¿Qué elementos interesaban particularmente a Adriana, del territorio donde debía emplazar un nuevo proyecto?
-A la hora de elegir la ubicación de un nuevo proyecto sobre un terreno, le interesaban la orientación y las vistas que se incorporarían al nuevo proyecto como parte de la propuesta.
–Durante su extensa y profícua carrera, cuáles fueron las mayores satisfacciones que experimentó y las más grandes dificultades que afrontó?
-La mayor satisfacción fue construir juntas nuestro estudio y una familia increíble. El mayor desafío que Adriana afrontó fue la de su socia incansable detallista, en búsqueda constante de desafiar la gravedad y siempre con ideas que rompían los esquemas , lo que ella debía lidiar conmigo para bajarme a tierra.
–¿Qué pensaba Adriana sobre la discriminación de género en el ejercicio profesional de la arquitectura y la construcción?
-Adriana no discriminaba y en ningún aspecto admitía la discriminación: Todos tienen derechos.

¿Fue difícil para Adriana conjugar familia y trabajo?

Para Adriana fue fácil ya que en sus épocas de mayor necesidad por ser Mamá ella contaba con mi constante apoyo, siempre que necesitó su tiempo lo tuvo y fue así que cuando yo lo necesité ella supo dármelo. Supimos acompañarnos entendiendo que la arquitectura es nuestra pasión pero la familia nuestro sostén.
–¿Cuál es la mayor enseñanza que Adriana esperaba transmitir a las jóvenes colegas?
-Adriana transmitió siempre amor, respeto y alegría por lo que hacía y con un profesionalismo incansable .
–En este espacio pensado para Adriana, querrías dejarle un mensaje para honrar su memoria?
“Si, palabras que me salen desde un profundo homenaje a mi amiga. “Ad” fue encantadora, profesional, madre, esposa, amiga, compinche, abierta y franca. Para quienes pudimos conocerla y compartir distintos momentos de la vida fue también una mujer que irradiaba buena onda, sobresalía con su alegría, vitalidad y generosidad, cualidades poco comunes que mantuvo intactas hasta sus últimos momentos. Pero también fue pura contención cuando las cosas venían mal y fue factor de unión ante las desventuras que se presentaron. Celebro y celebraré siempre los momentos de felicidad que tuvimos y no olvidaré sus sufrimientos con mis derrotas y angustias. Brindamos, reímos, lloramos, discutimos y sobre todas las cosas la abracé cada vez que quise y pude, no le gustaban mucho los abrazos pero igual se entregaba con ternura. Amamos la arquitectura, las orquídeas, las compras, el río, el placer de navegar, disfrutábamos de nuestros días más allá del estudio y tantas cosas más que están guardadas como un tesoro entre mis recuerdos intocables. No puedo menos que estar agradecida a la vida de haber compartido con ella 33 años de estudio. La arquitectura es una profesión compleja y extremadamente sensible a la humanidad porque nos define como especie. Por eso nuestra entrega en el trabajo fue siempre darles a los clientes una propuesta de mejor calidad de vida y es una gran satisfacción recibir los mensajes de nuestros clientes agradecidos, felices. Es el reconocimiento recibido por interpretar sus deseos y sueños. “Ad” sigue entre nosotras en el trabajo diario y en el compromiso de vida que forjamos a lo largo de nuestras vidas unidas. Pero también lo estará en esa arquitectura que ilusionamos y pudimos concretar. Y su legado sigue intacto y sin duda con Roxana Pilotto y Florencia Miglierina. En todos estos años armamos un equipo para seguir adelante más allá de si alguna un día no estuviera, pero al mismo tiempo fantaseamos que la vejez nos sorprendería dibujando en el papel amarillo que tanto nos gusta y nos define…. Su ausencia física no logrará afectar en absoluto nuestra amistad eterna y su legado. Hoy la vida y la profesión ponen delante mío y nuestro equipo este nuevo desafío de llevar adelante lo que construimos juntas. Por eso el estudio seguirá adelante con las mismas respuestas y la misma entrega de siempre como lo hicimos desde el 1986. Su mesa con una orquídea en la cabecera, la silla vacía con su botella de agua y su orden infaltable, nos guían ahora todos los días. En el último chat que nos escribimos a modo de despedida nos agradecimos nuestra intensa amistad y todo lo que hicimos juntas. Nunca lo olvidaré mientras viva: AMIGA MIA, siempre en mi corazón.”
Las imágenes son cedidas por la entrevistada